¿Qué es Llacuna 39?

Llacuna 39 es un proyecto de covivienda que pretende contribuir al aumento del número de vecinos y vecinas de Poblenou.

Promueve una vivienda asequible y a precio de coste en régimen de protección oficial. Consiste en 27 unidades de convivencia que impulsan este proyecto de gestión colectiva; es decir, todos los residentes son socios y, por lo tanto, forman parte de una organización democrática y participativa.

La implicación en el proceso de creación del proyecto de vivienda cooperativa fomenta la corresponsabilidad entre todos los socios. Además, el hecho de abastecerse de vivienda de manera colectiva implica un proceso de apoderamiento, ya que, en vez de satisfacer la necesidad de vivienda de manera individual a través de un intercambio económico, la cooperativa permite el acceso a la vivienda de manera colectiva y en mejores condiciones.

Fomentamos el arraigo de los residentes y el proyecto de barrio. Por un lado, la estabilidad de la vivienda permite que aquellos que viven en una vivienda cooperativa se impliquen y se relacionen en proyectos y espacios del barrio. Por otro lado, abrimos los espacios comunitarios al barrio, lo que favorece las relaciones entre vecinos y fortalece la comunidad.

El proyecto prevé la construcción de un edificio de 27 viviendas con local comunitario y varias zonas comunitarias diseñadas por quienes vivirán en ellas y donde se implementarán sistemas de sostenibilidad y alta eficiencia energética.

El diseño arquitectónico se basa en criterios de ahorro energético y cuida la salud interior de las viviendas y de la arquitectura sana.

Fórmula jurídica: cesión de uso de los espacios y servicios con la propiedad privada de las viviendas.

Hemos diseñado una fórmula de régimen de propiedad cooperativo integral. Según este régimen, todos los socios son propietarios de su vivienda y comparten el derecho al uso de las zonas comunes y de los servicios que están en manos de la cooperativa. La cooperativa se rige por el estatuto que los propios socios y socias han redactado estipulando, entre otras cosas, un precio justo para el inmueble, lo que ayuda a acabar con la especulación.

La cooperativa regula los precios a través de normas incorporadas en sus estatutos. Una vez se ha acabado de pagar el préstamo, cada uno es propietario de su vivienda. El local y los servicios comunitarios serán gestionados por la cooperativa y abiertos al barrio y se ofrecerán actividades y servicios.

En el caso que algún socio quiera dejar la promoción, lo podrá hacer y recuperará el 100% de la inversión realizada más el IPC anual que corresponda. La vivienda que quedará disponible se pondrá a disposición de los socios que estén en lista de espera para acceder a la promoción.